· Todas las opiniones publicadas en este espacio son propias de su autor, Under Music no necesariamente las comparte o apoya - Under Music 2008 ·Hace algunos meses, se corría el rumor que una de las bandas más influyentes y emblemáticas del rock progresivo visitaría nuestro país. La noticia era increíble. Podría compararse con la visita de bandas como Yes, Pink Floyd o Genesis.
El 29 de noviembre de 2008 será una fecha que entrará en los anales de la historia para los seguidores guatemaltecos del rock progresivo y sus derivados. Premiata Forneria Marconi se presentó en el Teatro al Aire Libre del Gran Centro Cultural “Miguel Ángel Asturias”.
Ese sábado por la noche asistimos a un concierto como ninguno antes en Guatemala. Quienes apurados por la ansiedad llegamos temprano a hacer la fila para ingresar, tuvimos el gusto de ver llegar a todo tipo de personalidades, desde niños de 12 años hasta señorones sexagenarios; desde hippies hasta funcionarios de la embajada italiana; tuvimos el deleite adicional de escuchar el ensayo final y las pruebas de sonido mientras esperábamos nuestro ingreso tratando de calentarnos.
Ya adentro del recinto y acomodados en el mejor lugar que pudimos encontrar, puesto que en este país si no sos influyente no tenés derecho a los lugares de adelante, la jovialidad y camaradería entre los asistentes sirvieron de aperitivo para la velada.
La noche inició con un pretencioso pero aburrido Giovanni Pinzón, de quien no puedo extenderme aquí porque conozco muy poco de su trabajo tanto en Bohemia Suburbana como en solitario.
Después de treinta largos minutos da inicio el platillo principal tan esperado. Franz Di Cioccio saluda al público con un vitalidad que ya quisieran muchos jóvenes tener. Empieza dándonos una introducción sobre la banda, la cual se formó a finales de los años 60, contándonos que cuando ellos iniciaron en el universo de la música se encontraron con una constelación conocida como rock progresivo y que por aquella época ellos humildemente tocaban una canción que querían presentarnos. Entonces sucedió. Con un sonido impecable el “cover” de King Crimson: 21st Century Schizoid Man.
El frío de la velada se quedó en el olvido cuando empezamos a escuchar “River of Life”, “Dolcissima Maria”, “Harlequim”, “L’Isola di Niente”, “li Banchetto”, “Cyber Alpha” del 14º disco de estudio de la banda.
Franco Mussida con su cabello completamente blanco demostró con habilidad y sobretodo, tranquilidad, una magistral ejecución de la guitarra, poniendo a bailar en un pie a su asistente quien se tiene merecidamente ganado el pan.
Pietro Monterisi, el segundo baterista y Franz di Cioccio, nos dieron una muestra de lo que se puede hacer con habilidad y una batería, se combinaban para tocar “a dos manos” y Tagliavini en los teclados tocó -y perdonen los lectores mi ignorancia-, un instrumento que yo no nunca había visto, por medio del cual soplaba y luego la música salía por el teclado. En fin, lamento no poderles decir el nombre. Pero fue interesantísimo. Tanto como el violín y el bajo que fueron el alma de la velada.
Se pudo haber hecho cosas mejores con la iluminación pero en general se fusionaba perfectamente con aquella mezcla exquisita de sonidos y tiempos.
Cuando creímos que todo había terminado, suena la tan existencialista “impressione di settembre” seguida por “è festa” que creímos que habrían quedado fuera pero no nos decepcionaron.
La interacción entre el público y la banda duró hasta el último segundo como era de esperarse de unos artistas quienes llevan tantos años de experiencia en el espectáculo. Como todo lo bueno termina a las 11 menos cuarto nos dijo adiós la inolvidable Premiata Forneria Marconi, dejándonos un buen sabor de boca y un deseo de seguir escuchándolos por mucho rato más.
4/5
Premiata Forneria Marconi
Review por: Andiormedaxp